Electrones inteligentes: el software y las aplicaciones están a punto de digitalizar la electricidad en Europa

Con la tecnología adecuada podemos controlar fácilmente las luces del interior de nuestra casa cuando estamos de vacaciones en el extranjero. Sin embargo, cuando se trata de la electricidad que las enciende, los trabajadores encargados de gestionar la red eléctrica a menudo no saben que hay un problema hasta que los clientes empiezan a llamar.

Pero eso está cambiando. Varios países de la Unión Europea, entre ellos España, Suecia, Portugal y Polonia, se han embarcado en un nuevo proyecto llamado UPGRID para adaptar las secciones de media y baja tensión de la red, que los servicios públicos utilizan para enviar la electricidad a los hogares y las empresas, al siglo XXI. Las compañías de servicios públicos involucradas han comenzado a añadir sensores a los cables y equipos eléctricos, con la ayuda de una subvención de 12,6 millones de dólares de la Unión Europea. Los sensores enviarán datos al software para realizar análisis que ayudarán al personal de la sala de control, así como sobre el terreno, a hacerse una mejor idea de dónde, cuándo y cuánta electricidad se está utilizando.

UPGRID se ha concebido como prueba para desarrollar estándares que permitan crear una red paneuropea verdaderamente inteligente. En el norte de España, en el área de la ciudad de Bilbao, por ejemplo, la compañía de servicios públicos Iberdrola Distribución Eléctrica ha instalado sensores de vigilancia en subestaciones, transformadores y sistemas eléctricos que abastecen a cerca de 350.000 consumidores. La tecnología ofrecerá nuevas perspectivas sobre lo que está sucediendo en la red. “Seremos capaces de predecir donde se está produciendo una interrupción en la red más rápido, y saber por qué no hay energía“, declara Ana González, directora de sistemas de control de Iberdrola.

Gracias a UPGRID, los ingenieros de campo de Iberdrola disponen ahora también de una nueva aplicación en sus dispositivos móviles que les proporciona una imagen en tiempo real de la red, algo que antes solo estaba disponible en la sala de control de la compañía. La aplicación es una versión del software del Sistema de gestión de distribución avanzada (ADMS) de GE, que las salas de control de la compañía utilizan para supervisar y controlar la actividad de sus redes de distribución. “Si un técnico tiene que cortar una línea de baja tensión para realizar una reparación, puede procesarlo y obtener las aprobaciones desde un dispositivo móvil sobre el terreno”, afirma Miguel Ballesteros, director del programa de soluciones de red de GE Energy Connections.

“Seremos capaces de predecir donde se está produciendo una interrupción en la red más rápido, y saber por qué no hay energía”, dice Ana González, directora de sistemas de control de Iberdrola. Créditos de la imagen: Iberdrola.

 

En el proyecto de demostración en Suecia, los ingenieros de GE están trabajando con la compañía de servicios públicos Vattenfall para instalar sensores en subestaciones y en líneas eléctricas en la zona residencial rural de Åmål, una ciudad a orillas de un lago, cerca de la frontera con Noruega. El objetivo es aprender más acerca de las necesidades de energía residencial. En Polonia, existe un proyecto similar en el que se están analizando los datos de las líneas eléctricas que abastecen a la parte industrial del puerto de Gdynia, mientras que en Portugal, los investigadores están utilizando sensores para conocer exactamente cómo se utiliza la electricidad en el interior de los hogares.

UPGRID también debería ayudar a proporcionar más claridad conforme la red se vuelva más compleja debido a las fuentes de energía renovable intermitentes, como la eólica y la solar, que dificultan a las compañías de servicios públicos el mantenimiento del delicado equilibrio de la oferta y la demanda en la red.

Esto beneficia a los consumidores, porque podrán tomar decisiones informadas acerca del uso de la energía, por ejemplo, programando sus aparatos para que funcionen durante las horas en las que la electricidad es más barata. En cuanto a las empresas, las fábricas podrán planificar mejor el uso de sus equipos para aprovechar las fluctuaciones de los precios.

Todo esto podría incrementar los beneficios de las compañías de servicios públicos en un 30 por ciento, según un informe de McKinsey, que asegura que “a aquellos que sean capaces de transformarse antes que los demás les esperan grandes oportunidades” mediante la creación de una red inteligente.

El proyecto UPGRID se prolongará hasta finales de 2017.

 

UPGRID ha recibido financiación del programa de investigación e innovación de la Unión Europa Horizon 2020, bajo el acuerdo de subvención n.º 646.531.

 

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