Concepto del mes: Internet Industrial

El término Internet Industrial fue acuñado por GE a finales de 2012. En esas fechas, aparece por primera vez en un documento de la compañía y, desde entonces, esta apuesta no ha hecho más que consolidarse y trascender al mundo de la empresa. Hoy ya, hay más de 100 compañías integradas en el Industrial Internet Consortium del que GE es miembro fundador; empresas todas ellas que focalizan sus trabajos e innovaciones a desarrollar, fomentar la adopción y difundir este entorno de máquinas interconectadas, personas que las gestionan y análisis inteligente de los datos que se obtienen.

¿Para qué sirve?

Internet Industrial es el ecosistema que permite recibir datos de las máquinas, analizarlos en tiempo real y utilizarlos para aumentar la productividad de la industria.

¿Tiene alguna aplicación práctica?

Muchas. Sirve, por ejemplo, para generar predicciones sobre comportamientos o posibles fallos y averías en los equipamientos industriales. Con ello, se logra identificar y subsanar problemas antes de que se produzcan o planificarlos para que su corrección tenga el menor impacto en la productividad de la máquina.

Así lo confirman las compañías que utilizan Predix, la plataforma de software desarrollada por GE específicamente para conectar personas, datos y máquinas en el internet industrial. Conectando fábricas con servicios web mediante aplicaciones, los sistemas de control aumentan un 7% los resultados y un 22% la productividad, además de reducir un 40% los costes de mantenimiento.

Solo se necesita un 1%

GE ha estimado en un informe que aumentando un 1% la productividad de las máquinas con las posibilidades que brinda Internet Industrial, se pueden incrementar el PIB global en 10 o 15 billones de dólares en las próximas décadas.

Internet Industrial está cambiando radicalmente el modo en el que funciona la industria. Sus utilidades son múltiples y muy tangibles. En ocasiones, se utiliza para detectar la corrosión en una tubería de una refinería. Otras veces, recolectando datos en tiempo real y relacionándolos con otros, se descubre que una planta tiene una capacidad de producción adicional. Y, siempre, permite tener un control más preciso de los sistemas para impedir cualquier ciberataque.

Cuando se combinan las comunicaciones machine-to-machine (M2M), la analítica del big data industrial, la tecnología, la ciber-seguridad, los HMI (Human Machine Interface) y la arquitectura de sistemas de control SCADA, se consiguen niveles de eficiencia y productividad nunca alcanzados hasta ahora.

Como resultado, los sectores energético, sanitario, aeronáutico y otros muchos están cambiando de forma radical. A medida que se van generando más y más datos a través de las máquinas y sistemas conectados, la capacidad de actuación aumenta y las posibilidades son infinitas. Desarrollo, progreso y, también, ahorro: miles de millones al año.

Mientras tanto, en casa, nuestro nuevo frigorífico conectado nos acaba de pedir un cartón más de leche y una docena de huevos, porque están a punto de acabarse. El Internet de las Cosas también es muy interesante, aunque su capacidad para cambiar el mundo en el que vivimos se limita a una escala importante, pero mucho menor, nuestro día a día.