En la gestión de las radiaciones, Murcia va por delante

¿Recuerdas la última vez que te tuviste que someter a una prueba de Rayos X? Probablemente hayas visto un cartel de advertencia en la antesala. El técnico de rayos te habrá pedido que cubras algunas partes del cuerpo con un delantal, guantes u otro tipo de protectores. ¿Por qué esa precaución? Se debe a la radiación ionizante, que, en dosis más altas de lo recomendado, podría resultar perjudicial para el paciente.

Por ello, en el año 2014, el Consejo Europeo aprobó la Directiva 2013/59/Euratom, donde se establecen las normas de seguridad básicas para la protección contra los peligros derivados de la exposición a radiaciones ionizantes[1].

En 2018 la aplicación de esta directiva es obligatoria para todos los centros de salud. Sin embargo, en Murcia ya llevan varios años llevándolo a cabo, siendo una de las primeras Comunidades europeas en medir y controlar la dosis de radiación en pruebas médicas digitalizadas como tomografía computerizada, mamografías y radiología intervencionista. Los resultados ya se han hecho notar: se han reducido en un 35% los niveles de radiación[2] que los murcianos reciben en sus pruebas.

En Murcia ya se han monitorizado de manera centralizada más de 210.000 pruebas de TAC, 43.000 mamografías y 23.000 pruebas de intervencionismo[3]. Y todo esto, antes de que sea obligatorio implementar la Directiva europea.

El proyecto se puso en marcha mediante un sistema de gestión de dosis que recoge y analiza automáticamente los datos de las radiaciones a las que se expone un paciente. Por ejemplo, todos los hospitales del Servicio Murciano de Salud están interconectados, lo que permite a los profesionales de la salud poder monitorizar en tiempo real las dosis de radiación que están recibiendo sus pacientes (y que salten las alarmas necesarias cuando se superan ciertos niveles, aunque el paciente esté siendo tratado en distintos centros), evaluar sus tratamientos e implementar mejoras orientadas a aplicar siempre la dosis correcta.

Como nos explica Bonifacio Tobarra, jefe de jefe de Servicio de Radiofísica y Protección Radiológica del Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca (HUVA): “al monitorizar los estudios se ha logrado no sólo reducir el nivel medio de exposición de los pacientes a la radiación, sino también homogeneizar y optimizar las dosis de los 16 TAC existentes en los hospitales de Murcia, garantizando la calidad de imagen diagnóstica y evitando posibles casos de sobreexposición no justificada”.

Este análisis tan exhaustivo ha permitido establecer nuevos protocolos que equiparan los distintos equipos de TC existentes en la región. De esta manera, se ha creado un programa de “excelencia de dosis” con talleres formativos impartidos por radiólogos, radiofísicos y operadores de máquinas del Servicio Murciano de Salud, junto a ingenieros de GE Healthcare.

En estos tiempos en los que parece que solo se habla de Big Data, no hay datos más grandes que los que ayudan a mejorar la vida de las personas. Por eso, la importancia de transformar los datos que se obtienen de todas las máquinas de los sistemas sanitarios en enseñanzas para corregir y mejorar la atención al paciente es fundamental.

El diagnóstico precoz que se puede conseguir gracias a estos métodos salva la vida de miles de personas cada año, pero la sobreexposición a la radiación puede tener efectos peligrosos. Un sistema de gestión de dosis como el que está instalado en los hospitales murcianos puede permitir a los médicos aplicar la dosis justa para un tratamiento óptimo.

[1] COUNCIL DIRECTIVE 2013/59/EURATOM of 5 December 2013 laying down basic safety standards for protection against the dangers arising from exposure  to ionising radiation, and repealing Directives 89/618/Euratom, 90/641/Euratom, 96/29/Euratom, 97/43/Euratom and 2003/122/Euratom

[2] Según datos de estudios realizados por el Servicio Murciano de Salud en Tomografía Computarizada, 2016.

[3] Segun datos internos de GE Healthcare