¿Desde cuándo es GE una compañía de software?

Si pensamos en GE, lo más probable es que la imagen que nos venga a la cabeza sea una turbina gigantesca, el motor de un Boeing 777 o, tal vez, un sistema de resonancia magnética de última generación para diagnosticar lesiones.

No es una imagen equivocada. Sin embargo, en una apuesta muy clara por cómo ser en el futuro, GE se define como una compañía de software. En palabras de Jack Welch, anterior presidente de la empresa, se trata de “cambiar antes de que tengas que hacerlo.”

Daniel Carreño, Presidente de GE España, explica el momento que vive la empresa como “un proceso emocionante en el que nos estamos desprendiendo de nuestra división financiera, que supone un 40% de la facturación y es rentable, porque estamos convencidos de que el mundo va a seguir cambiando hacia un entorno digital que, combinado con nuestras aplicaciones industriales, puede hacernos líderes. Ese nuevo ecosistema exige una capacidad de adaptación que el negocio financiero no nos permitía.”

El objetivo es muy ambicioso, GE quiere posicionarse en el top 10 de las principales compañías de software del mundo, pero ha conseguido imprimir ritmo a esta orientación estratégica creciendo un 20% anual en esta línea de negocio que se prevé facture alrededor de 13.500 millones de euros en 2020.

Predix, el sistema operativo de Internet Industrial diseñado por GE, la plataforma de software en la nube en la que se desarrollan las apps que mueven el Internet Industrial, será absolutamente clave en este proceso. Basada en la experiencia de GE en el desarrollo de maquinaria, Predix maneja big data a escala industrial y con estándares de seguridad industriales, y genera los insights que transforman y mejoran los activos, las operaciones y los negocios.

GE está convencida de que el software es la clave para transformar una gran compañía en una compañía brillante. Según Dave Bartlett, Chief Technology Officer de la iniciativa Current de GE, “muchas empresas tienen la capacidad de realizar trabajo analítico, pero lo que marca la diferencia en GE es que las máquinas que fabricamos están perfectamente interconectadas con una red de especialistas en el tratamiento de datos que opera a nivel global. Para que este sistema funcione se necesitan, en primer lugar, ingenieros con habilidades analíticas basadas en la física, que sean capaces de interpretar por qué algo está ocurriendo. Y, en segundo lugar, científicos de datos que, como los mineros en las minas, se sumergen en las profundidades de los datos en busca de algo valioso que sacar a la superficie. Buscan patrones y conexiones que tal vez ni siquiera somos capaces de imaginar. Es este matrimonio de lo físico y lo digital lo que genera resultados poderosos.”

Ese es el reto que está afrontando GE, intentar cambiar las reglas del juego con Predix y otras aplicaciones vanguardistas para continuar transformándose en una compañía cada vez más digital y poder ofrecer a sus clientes información relevante sobre lo que sucede en sus máquinas y sus procesos.

Pasar de fabricar microondas que hacen las mejores palomitas a ser una compañía de software implica riesgos, pero la innovación y el cambio están inscritos en el código genético de GE desde su fundación.

Daniel Carreño afirma que “nadie va a poder permanecer donde está y eso es un gran escenario para nosotros, porque llevamos 124 años moviéndonos.”