Un antes y un después en la formación práctica de tecnología médica

Ryan cuenta con una de las tarjetas de viajero frecuente (frequent flyer card) más codiciadas del mundo. Su vida transcurre en aviones, pasillos y salas de espera de aeropuertos y en más salas de reuniones y grandes auditorios de hospitales de todo el mundo. Ryan es uno de los 1.600 especialistas clínicos de GE Healthcare y tiene un importante cometido: formar de manera continuada para mejorar las habilidades y capacidades de los profesionales sanitarios que diagnostican y tratan enfermedades.

Ryan sabe que la formación que imparte un experto de forma presencial es la más efectiva. “Después de tantos años, haces hasta amigos”, explica. Pero también reconoce que resulta compleja de escalar y su coste es elevado. “Sería perfecto pero hasta ahora no disponemos del don de la ubicuidad”. Hasta ahora.

“La tecnología evoluciona a un ritmo más rápido que la capacidad de los profesionales de la salud para aprenderla e integrarla en su trabajo. Los sistemas de salud del mundo desarrollado y empresas como la nuestra, proveedora de tecnología, trabajamos desde hace años en fórmulas y herramientas que nos permitan aprovechar el poder de los datos, el Internet Industrial y las nuevas tecnologías para seguir poniendo al alcance de los pacientes la innovación médica de la forma más eficiente y competitiva. Y para ello, la formación es clave, porque incluso con el desarrollo de las mejores tecnologías, el rendimiento que se obtiene de un equipo médico depende tanto o más de los conocimientos del profesional sanitario que del propio equipo”, explica Mario Lois, General Manager – Global Education Services de GE Healthcare.

Ryan acaba de llegar a España, al Hospital Universitario Quirón Salud de Madrid. Le han dicho que lo que se prueba en sus instalaciones cambiará la vida de muchas personas. También la suya.

“Estamos trabajando con clientes, administraciones y organizaciones sanitarias en el desarrollo de nuevos enfoques que van a transformar la formación y el desarrollo de competencias en donde más importa. De esta forma, lograremos capacitar a más profesionales sanitarios, optimizar el uso de equipos y mejorar la atención al paciente”, adelanta Lois.

La reacción de Ryan no se hace esperar: “Y decís que esto transformará el concepto de formación en el sector salud”, comenta incrédulo mientras Mario Lois y José A. Cabrera, Jefe del Servicio de Cardiología del Hospital Universitario Quirón Salud de Madrid, le muestran el ‘avatar’.

Minutos después de recibir toda la información, explorar sus posibilidades y comprobar in situ su eficacia, a Ryan le cambia el gesto. “Lo habéis vuelto a hacer”, exclama. “Es lo más parecido a un teletransportador de expertos. Es un paso de gigante. Un sistema de formación a distancia controlado de forma remota y con capacidad interactiva para formar a profesionales desde y de cualquier parte del mundo”.

En este momento, Ryan se echa la mano al bolsillo donde guarda su tarjeta de viajero frecuente. Acaba de entender que no alcanzará la cifra récord que permite a los pasajeros visitar la cabina de vuelo junto al piloto. “El futuro ya ha llegado”, piensa.

Efectivamente, como intuye Ryan, “el equipo móvil de VOT (Virtual Onsite Training) desarrollado por GE Healthcare es una solución con el potencial de marcar un antes y un después en la formación práctica de tecnología médica”, explica Lois.

“Es como si el formador estuviera junto a los profesionales del hospital y sus equipos, aunque se encuentre a miles de kilómetros de distancia”, apunta. Asimismo, proporciona formación de alto nivel a un mayor número de profesionales y a un coste mucho menor que la presencial. “En definitiva, nos permite responder al ‘aquí y ahora’, mejorando capacidades y formando de forma interactiva e inmediata a profesionales en innovaciones tecnológicas instaladas en sus hospitales”, apunta.

Con este sistema de formación robótica con telepresencia interactiva, el formador dispone de una visión total en HD de 360° y sonido de alta calidad y otras muchas prestaciones, como el zoom, que permite ver realmente lo que es imprescindible en cada momento; y el láser, esencial para apuntar y facilitar la interacción.

Otra de sus ventajas se encuentra en la movilidad, ya que que el equipo se traslada con facilidad a diferentes ubicaciones del centro hospitalario sin cables (wifi, batería, etc). “Tiene potencial global y capacidad multiformadora al permitir más de un formador al mismo tiempo, con conexiones internacionales y facilita la formación experta en vivo e interactiva, de manera permanente y continua”, explica Lois.

En preparación para el lanzamiento, GE Healthcare ha desarrollado junto con el grupo Quirón Salud un proyecto pionero a nivel mundial que va a permitir aplicar esta solución en un entorno clínico real.

“Con esta nueva tecnología podemos acceder de forma mucho más fácil y más continuada a los expertos. Esta relación es clave para que nuestros cardiólogos conozcan y puedan utilizar todas las posibilidad de los nuevos avances en el área de la imagen cardiovascular”, explica José A. Cabrera.

“La experiencia que estamos teniendo está siendo muy satisfactoria. Es básicamente como tener al especialista junto a nosotros en la misma habitación”, detalla Cabrera.

GE Healthcare espera capacitar a más de dos millones de profesionales sanitarios en el mundo en 2020; un plan con una inversión de $1.000 millones. El uso de esta nueva tecnología robótica con telepresencia interactiva podría triplicar el número de profesionales de la salud con acceso a la formación en los próximos cinco años.